Si eres propietario y descubres que un inquilino ha dejado de pagar la renta, estás ante una situación crítica que exige actuar con decisión. No solo se trata de una pérdida económica, sino también de un proceso legal que puede complicarse si no se lleva a cabo correctamente. A continuación te explicamos qué pasos dar para gestionar un impago y cómo puede ayudarte una empresa especializada en desalojo como Urban Desokupa.
Diferenciar entre morosidad y ocupación ilegal
Lo primero es determinar si quien no paga es un inquilino moroso o un ocupante ilegal. En el caso del desalojo de inquilinos morosos, hay un contrato de arrendamiento firmado, por lo que existe una relación jurídica reconocida. En cambio, en un escenario de desalojo de okupas o desalojo de inquilinos ilegales, quienes ocupan la vivienda no tienen un contrato formal y la situación legal cambia por completo.
Esta distinción es esencial, porque los procedimientos judiciales y las estrategias que hay que admitir serán diferentes según el tipo de ocupación.
Requerimiento formal de pago
Cuando detectas impagos, el primer paso es enviar un requerimiento formal al arrendatario. Se recomienda hacerlo por escrito, mediante un documento que puedas acreditar (por ejemplo, con acuse de recibo), para dejar constancia de que le has reclamado las rentas atrasadas y le has dado oportunidad de regularizar su situación.
Este requerimiento previo es fundamental si luego vas a presentar una demanda de desahucio, ya que demuestra que actuaste con diligencia antes de acudir a los tribunales.

Iniciar la demanda de desalojo
Si después del requerimiento la deuda no se salda, el siguiente paso es presentar una demanda de desahucio por impago. En el escrito judicial deberás incluir los datos del contrato, las rentas vencidas, la petición de desalojo (“lanzamiento”) y la reclamación de la deuda, incluyendo posibles costas procesales.
También puedes solicitar que se condene al inquilino al pago de otras cantidades adeudadas, como suministros si estaban a su cargo según el contrato.
Plazos y expectativas realistas
Un procedimiento de desahucio por impago no es algo que se resuelva de un día para otro. Dependiendo del juzgado, de la carga de trabajo y de las defensas que presente el inquilino, puede durar varios meses. Es habitual que el proceso dure entre seis y ocho meses, aunque en algunos casos puede alargarse más, sobre todo si hay oposición.
Por eso es importante tener paciencia y una estrategia clara desde el principio, así como asesoramiento legal para evitar errores que retrase el proceso.
Conocer las limitaciones legales actuales
Debes tener en cuenta la normativa vigente, ya que afecta a los desahucios. Hay disposiciones legales que pueden dificultar el desalojo en determinados casos, especialmente cuando el inquilino puede acreditar una situación de vulnerabilidad. Además, la ley ha reforzado ciertos requisitos para que los propietarios puedan acudir a los tribunales, lo que implica que no siempre se puede presentar una demanda de desahucio sin cumplir condiciones específicas.
Por ello, contar con un equipo que conozca bien la normativa y esté al tanto de las últimas novedades es clave para evitar problemas durante el proceso.
Evitar acciones irregulares
Nunca se debe recurrir a métodos ilegales para forzar la salida del inquilino: cambiar cerraduras sin orden judicial, cortar suministros o usar la fuerza son acciones prohibidas por ley. Estas prácticas pueden acarrear responsabilidades penales para el propietario. El proceso tiene que seguirse por la vía judicial adecuada para garantizar los derechos de todas las partes y evitar consecuencias negativas.

Apoyo profesional: ventaja de contratar expertos
Dada la complejidad de un desahucio por impago, muchas personas optan por acudir a profesionales. Abogados especializados en derecho inmobiliario y empresas de recuperación de rentas pueden encargarse de la demanda, representarte en el juicio y coordinar el lanzamiento.
Además, existen empresas de desokupación que ofrecen un servicio integral para casos de ocupación ilegal, pero también para los impagos de alquiler. Estas compañías combinan asesoramiento legal, gestión administrativa y operativa para llevar a cabo el desalojo con seguridad y eficacia.
Contar con una empresa de desalojo okupa experimentada o especializada en desahucios por impago puede acelerar el proceso, evitar errores formales y maximizar las posibilidades de recuperar tu propiedad rápidamente.
Medidas preventivas para evitar impagos
La prevención es una de las mejores estrategias para minimizar el riesgo de impago. Algunas recomendaciones:
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Realiza una evaluación del inquilino antes de firmar el contrato: solicita referencias, historial de pagos o avales.
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Considera formalizar garantías, como un aval bancario o un seguro de impago.
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Redacta un contrato claro, donde se especifiquen las obligaciones del arrendatario respecto a la renta y los suministros.
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Mantén una comunicación fluida con el inquilino desde el principio, de forma profesional y respetuosa, para detectar posibles problemas antes de que se conviertan en impagos graves.
Cómo ayuda Urban Desokupa
En Urban Desokupa estamos especializados tanto en desalojo de inquilinos ilegales como en casos de morosidad. Nuestro equipo profesional ofrece un servicio completo para ayudarte a recuperar tu vivienda sin complicaciones y dentro del marco legal.
Podemos:
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Gestionar el requerimiento formal de pago al inquilino.
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Preparar y presentar la demanda de desahucio adecuada según el tipo de impago.
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Coordinar la fase de lanzamiento para el desalojo una vez que la resolución judicial lo permita.
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Proporcionarte asesoría legal continua durante todo el proceso.
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Actuar en casos de ocupación ilegal, con estrategias específicas y experiencia como empresa de desokupación.
Nuestro objetivo es que el procedimiento sea lo más ágil y seguro posible para ti, minimizando riesgos y costes innecesarios.
Conclusión
Cuando un inquilino deja de pagar el alquiler, no basta con quejarse o esperar que las circunstancias cambien. Hay que actuar con carácter legal, con un plan claro y con profesionales que sepan cómo moverse ante tribunales. Si no tienes experiencia en este tipo de procesos o si la morosidad se convierte en un problema persistente, acudir a una empresa especializada te dará ventaja y tranquilidad.
Si estás enfrentando un impago o una ocupación ilegal, confía en Urban Desokupa: contáctanos para recibir una valoración profesional, conocer tus opciones y poner en marcha la estrategia más adecuada para tu caso. No dejes que la morosidad o la ocupación te sigan generando pérdidas: recupera tu propiedad con seguridad y eficacia.
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